10 de febrero de 2010

Mi nuevo aborto de novela empieza así


Anaïs Egea fue vista por última vez el doce de febrero de 2019 en la librería Plaza Universitaria, sita frente a la catedral de Salamanca. Vestiría una falda larga negra hasta los tobillos, una camisa grande y verde, la chaqueta beige y su enorme abrigo gris. Llevaría puestos sus botines granates y, probablemente, una bufanda. Seguro -esto seguro- llevaría puestas sus gruesas gafas marrones. Creo que llevaba el pelo corto. Un mechón de cabello blanco le emergía de la base de la frente. Tenía una cara inteligente y despistada a partes iguales. Podría decirse que tenía la apariencia de un mendigo elegante o de una señora extremadamente desastrada. Rondaba la treintena.


4 comentarios:

· Alba · dijo...

Te creo xD
Pero en lugar de desastrada, di mejor bohemia y con clase, que se acerca más a la Anaïs Egea que yo he visto caminar cerca de otras librerías ;)

Oscar dijo...

Y qué pasó despuéessssss!!!

En el 2019 puede pasar de todo. Recordemos que en el 2013 según Blade Runner los coches volarán XD

Anónimo dijo...
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anaïsea dijo...

Albiña, querida, creo yo que me miras con muy buenos ojos... Pero te lo agradezco igual.

Después me busca alguien que todavía no sé quién es, todavía no sé para qué ni durante cuánto tiempo. Pero oye, llevo un par de páginas que me lo estoy pasando bomba.