23 de septiembre de 2009

¿QUÉ ES POESÍA?


¿Qué es poesía? -dices mientras clavas
   en mi pupila tu pupila azul. 
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?   
  ¿Qué mierda de filóloga eres tú?


No tengo la inventiva para más. Tengo fiebre.


8 de septiembre de 2009

6 de septiembre de 2009

UNA DE SERIES



Como llevo mucho tiempo sin actualizar, he decidido hacer un post sobre un tema que pueda ocuparme un ratito (para compensar). Hoy voy a hablar de las series televisivas que he seguido últimamente (ya que estoy atravesando una minicrisis lectora, en parte por culpa de mi última afición enfermiza: resolver puzzles compulsivamente). El caso, en estas semanas en las que no hago más que trabajar y trabajar y trabajar, lo único que me apetece al llegar a casa es ver un capítulo de una buena serie y después entregarme con frenesí a mi rompecabezas de El grito de Munch (gracias, Amalia, tu regalo de cumpleaños está acabando conmigo y, sobre todo, con mi ya de por sí escasa vida social).

Sé que sorprenderá que no hable de Perdidos (Lost para los más acérrimos seguidores) pero lo cierto es que no he visto jamás un capítulo. Las series de las que voy a hablar son Little Britain, The Office, The Monty Phyton Flying Circus, The Big Bang Theory y House. Por supuesto, no voy a contaros nada nuevo acerca de ellas; solamente voy a hacer una pequeña descripción y a explicar por qué me divierten tanto.

Estas series puedo englobarlas en tres grupos:
1. Series de sketches y humor inglés: The Monty Phyton Flying Circus y Little Britain.
2. Comedias de situación: The Office y The Big Bang Theory.
3. Serie de personaje molón: House.

No hay que mentar siquiera que esta clasificación tiene de rigurosa lo que yo de carretera comarcal. Seguro que Amalia, que es una talibana de la Comunicación Audiovisual, me grita y me pega por hacer esa clasificación, pero es mi blog y clasifico como quiero. Hecho este inciso, prosigo.

Creo que el circo volador de los Monty requiere poca descripción. Son sketches delirantes, con una forma muy propia y peculiar de hacer humor, que juegan con el absurdo y que o se adoran o se aborrecen. Hay chistes recurrentes dentro de un único capítulo o a lo largo de toda una temporada, pero generalmente cada capítulo es una unidad cerrada. No hay hilo argumental, a veces ni tan siquiera temático. Los diferentes sketches se relacionan por esos chistes que se repiten, o son simplemente una enumeración de delirios con interludios de dibujos animados de Terry Gilliam más delirantes todavía. Para alguien que nunca haya visto la serie, yo recomendaría cualquiera de estos sketches:

Little Britain le debe mucho a los Monty Phyton, a mi entender. También se articula por medio de sketches. Cada sketch es una unidad independiente, pero ellos repiten personajes, con lo cual sí hay cierto hilo argumental. Por lo general, cada sketch es una reformulación y aumento del anterior. Por ejemplo, hay un personaje que es una señora obesa, Bubbles, que aprovecha toda oportunidad para desnudarse e intentar conseguir cosas insinuándose sexualmente. La situación resulta cómica porque la señora es lo menos sexy del universo y, de hecho, en un striptease lanza su propio peluquín a la víctima de su acoso. En cada capítulo, las insinuaciones van a más y son más grotescas. Todos los sketches los protagonizan dos actores (que son increíbles, por cierto), más cuatro secundarios, más algún extra de refuerzo. Los chistes, es cierto, a veces dejan de ser divertidos y pasan a ser groseros, pero hay que entender que la serie busca la provocación, intenta romper lo políticamente correcto, y si entras en ese lenguaje, la disfrutas.

The Office tiene dos versiones, una inglesa y otra americana. Yo la que he seguido es la americana. Es una comedia de situación que se desarrolla en una oficina de venta de papel, una oficina pequeñita. Las situaciones cómicas se dan gracias a la combinación de personajes que representan a personas "normales" que tienen que convivir con personajes muy peculiares, como el jefe y Dwight. La serie sigue el formato de un documental: no hay música, sólo sonido ambiental, y los personajes pueden hablar a la cámara y decir lo que piensan. Es la que más tiempo llevo sin ver, y no se me ocurre nada más que contar, la verdad. Si tenéis un ratito, miradla. Merece la pena.

The Big Bang Theory ha sido mi última obsesión. Trata de un grupo de frikis (¿qué más se puede pedir?). La comicidad reside en la interacción de los personajes, ya que son todos un tanto peculiares. Los personajes son cuatro frikis y la vecina cañón de dos de ellos. De los frikis, tres son físicos: Rajiz (no sé cómo se escribe), un astrónomo indio que padece ansiedad social (no puede hablar en presencia de mujeres salvo si está borracho o drogado), Sheldon, un físico teórico superdotado que, proablemente, tiene Síndrome de Asperger, ya que es incapaz de entender los estados emocionales de los demás o los sarcasmos, ya que carece completamente de empatía, y Leonard, quien más contacto tiene con el mundo real, es también físico y comparte piso con Sheldon; está enamorado de Penny, la vecina. El cuarto friki es Howard, un ingeniero aeroespacial judío de 27 años que vive con su madre y está obsesionado con las mujeres. Creo que con la descripción de estos sujetos, no hace falta que jure que las situaciones jocosas están servidas. Cada capítulo es una unidad en sí misma, cada episodio muestra un conflicto que se soluciona al cabo del episodio; la única trama que se da en capítulos consecutivos es la relativa a la relación entre Penny y Leonard. ME CHIFLA ESTA SERIE. Creo que todo el mundo debería verla.

Y, por último, House. Creo que todos conocemos House. El médico cínico y misántropo extremadamente inteligente que resuelve casos médicos a su manera. No voy a aburriros más hablándoos de cosas que ya conocéis.

Tenía ganas de escribir una entrada un poco larga. Supongo que pronto retomaré los temas literarios. Últimamente ando poco lectora, y las series de televisión son una opción de ocio tan genial como cualquier otra.

Disfrutad los últimos días de verano.